Continuamos la secuencia..

Nuevamente Jesús advirtió “[vendrían] piedras de tropiezo” (Mateo 18:7). Habrá momentos cuando incluso buenas personas tendrán malos días; nunca Habrá un momento cuando las “piedras de tropiezo” dejaran de existir en nuestro camino. Recuerde también, que las personas no tropiezan sobre cantos rodados sino sobre piedras—pequeñas cosas.  Cuando usted ha tropezado con algo, ha dejado de caminar.

¿Ha tropezado recientemente sobre la debilidad o el pecado de alguien? ¿Ha permanecido amando como lo hizo antes, o esa caída le ha hecho dejar de caminar en amor? Para preservar la calidad de su amor, debe perdonar a aquellos que le han hecho tropezar. Dependiendo de cuál sea el hecho, puede ser que legítimamente no pueda más confiarles, pero no tiene una razón para dejar de amar.

Cada vez que se niega a perdonar o falla en pasar por alto una debilidad en otra persona,  su Corazón no solamente se endurece hacia ellos, se endurece hacia Dios. Puede que usted piense que todavía está abierto a Dios, pero los escrituras son claras: “Si alguno dice: yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso, pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿Cómo puede amar a Dios, a quien no ha visto? “ (1 Juan 4:20). Puede que no le guste lo que alguien haya hecho, pero no tiene usted una opción para dejar de amarlo.

Piénselo! 

Bendecido jueves! 

Pr. Raffi Inoa 

Desde Bonao Ciudad de Dios.

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