Seguimos en la secuencia!

El pensamiento sumario de la revelación de Asaf, y el punto de este capítulo, está en el versículo 28. Escribió, “Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien.”

Establezcamos esta verdad de una vez y para siempre: Es la cercanía de Dios la que produce nuestro bien. El Cristianismo nunca fue diseñado por Dios para ser sostenido por gente agradable intentando parecer buena. No somos tan buenos. No somos tan inteligentes. Y no somos agradables como eso. La única cosa que puede sostener al cristianismo verdadero es la unión verdadera con Jesucristo. Es la cercanía a El en todas las cosas lo que produce nuestro fruto espiritual.

Si somos honestos, admitiremos que, separados de la influencia y obra de Dios, no hay nada moralmente superior o notablemente virtuoso acerca de nuestras vidas. Nuestra carne tiene las mismas pasiones carnales que tienen las personas en el mundo; nuestra alma lleva en ella las mismas inseguridades y temores. Así, separados de la influencia de Cristo en nosotros, no hay diferencia entre Cristianos y no Cristianos (excepto que los cristianos, cuando viven separados de la presencia de Dios, pueden ser más repugnantes). Es solamente nuestra relación con el Señor que nos guarda de satisfacer las lujurias y deseos de la carne, porque separados de Él nada podemos hacer (Juan 15:5).

Amen! Termino mañana! Espérame!

Bendecido Sábado!

Pr. Raffi Inoa
Desde Bonao Ciudad de Dios.

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